Lo que el pueblo necesita para prosperar

paradosSiempre he dicho que de nada sirven bonitas palabras o elaboradas frases para encandilar los ánimos de la gente, si luego éstas terminan por convertirse en una bonita cortina tras la cual no hay nada. Eso es lo que ocurre con los cada día más preparados discursos políticos; un compendio de palabras oportunas, frases intencionadas y buenas dosis de lenguaje no verbal con el fin de predisponer el sentir de un pueblo que ya está cansado de que le mientan.

La máquina se retroalimenta, no descansa. Sigue y sigue haciendo cundir las emociones de las personas a fin de que crean que ya nada volverá a ser igual, que el cambio ha llegado, que lo que había antes no era más que una china en el zapato en el camino hacia el paraíso, que sus problemas se resolverán de una manera sencilla y rápida, que ya no volverán a penar. Porque gracias a un nuevo y nutrido grupo de jóvenes bien preparados, todo volverá a donde debería estar: los viejos aburguesados a la cárcel y la gente decente, a la vida normal.

Pero, una vez que consigues salir de Matrix, te das cuenta de que ese viejo vicio, ese viejo juego de la política de hoy, ayer y siempre, no es más que eso, entonces te percatas de que de nuevo, todos, son los mismos perros con diferentes collares. Por eso, la única solución que la gente trabajadora tenemos contra estos mercachifles del poder, es conocer  la Historia.

La prosperidad del pueblo: el caso holandés

Cuando uno acude a la historia, es cuando se da bruces con la realidad. Todavía no he escuchado a ninguno de nuestros patrios charlatanes apelar a determinado período o etapa de la civilización en la que, efectivamente, se haya producido una prosperidad general de la economía, incluida la de la gente de menos recursos. Jacob_Knyff_English_and_dutch_ships_taking_on_stores_at_a_port

Por eso, usted nunca les escuchará hablar de la Edad de Oro de los Países Bajos (Siglo XVII). Escasas referencias harán a países actuales como Holanda o Luxemburgo, donde la riqueza y prosperidad de las familias medias es mucho más alta que en España. Y yo me pregunto, si tanto desean nuestro bien ¿por qué no nos explican su fórmula? Si los partidos socialistas y socialdemócratas son los que más miran por la gente trabajadora ¿por qué los Países Bajos no prosperaron a base de socialismo? Porque vender teorías falsas es muy fácil.

Pero cuando uno acude a la historia y los datos dejan en evidencia a este tipo de pseudoteorías, entonces se percata del engaño. Hacia finales del siglo XVI, por aquellas tierras conocidas como Países Bajos, se decidió que cada persona fuera libre para satisfacer sus necesidades económicas de la manera que mejor creyera conveniente. Sin intervención del estado, sin ayuda, sin interferencias. Además, aquellas tierras se convirtieron en el nuevo hogar de todas aquellas minorías religiosas que, deseando prosperar, trajeron con ellas su conocimiento de nuevos oficios y habilidades, con la única petición de que les dejaran creer en quien ellos desearan.

Dicho y hecho, la actual Amsterdam se convirtió en el nuevo centro comercial y financiero del mundo. Hasta allí acudían gentes de todas procedencias dispuestas a comerciar e intercambiar sus productos a fin de ganarse la vida. El impulso económico fue implementado por la introducción de los nuevos aserraderos para construir mayores barcos y poder tratar las mercancías (los pescados) in situ, ganado tiempo (y dinero) con ello. Por supuesto, también con los molinos de viento que permitían achicar el agua de las húmedas tierras de la zona.

Todas estas innovaciones e introducciones habrían sido imposibles sin una predisposición al conocimiento facilitada por el negocio editorial. Los libros y la difusión de ideas corrían como la pólvora, y así surgieron periódicos como La Gaceta de Amsterdam o La Gaceta de Holanda. Una clase rica pero también cultivada y cada vez más refinada que sabía apreciar el nuevo arte de la época: La Lección de Anatomía del profesor Tulp, Noche de Ronda o La lechera,  son algunos ejemplos.

En medio de este florecimiento de las finanzas y del conocimiento, tuvo su momento la Universidad de Leiden, orientada al conocimiento y solución de problemas de carácter práctico.leccion_de_anatomia

Y para el pueblo ¿qué?

Pues para el pueblo lo que era de esperar. En un entorno en el que el sector financiero se expande de una manera natural, el sector comercial se va consolidando y los nuevos oficios y habilidades se desarrollan en base a las nuevas demandas de mercado, lo cierto es que los salarios nominales y reales crecen en todos los ámbitos en dicha época como no lo habían hecho nunca. Durante los 200 años de 1600 a 1800, fueron los más altos de Europa, superando con creces el alza de precios. Incluso los salarios de los trabajadores no cualificados aumentaron entre 1570 y 1620 un 60%.

Conclusión

Después de esto, la conclusión es bien sencilla: no le pida a los políticos que le suban el sueldo; mejor reclame que liberalicen la economía todo lo posible y verá como todo lo que un gobierno o un sindicato puede ayudarle, no es más que una gota de agua en mitad del océano de fortuna que usted puede conseguir por sí mismo. Eso es lo que el pueblo necesita para prosperar.

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